Por Teódulo López Meléndez

Falcón ha hecho lo que los demás no tuvieron valor para hacer. Ese mismo gobernador de Lara, por el cual hoy no se puede votar por sus antecedentes chavistas, lo fue de su estado con el apoyo irrestricto de la MUD, lo que muestra una galopante hipocresía. Ese mismo Falcón fue jefe de campaña de Capriles

Lo dije en dos análisis previos: la discusión no era votar o no votar. El orden era establecer un Frente Nacional, elegir un candidato por consenso e inscribirlo, con la muy seria posibilidad de retirarlo. No hicieron nada de eso. Se enfrascaron en la mezquindad imposibilitando esa selección y procedieron, a posteriori, a crear un Frente Amplio que no es ni frente ni es amplio.

Así mismo con las elecciones pasadas. Fueron derrotados y la cobardía los llevó a abstenerse en las municipales y la cobardía a anunciar abstención que no es abstencionismo, según la jeringonza inventada, en la presidencial. “Buscar condiciones” se convirtió en el decorado del escenario como si alguien a voluntad las suministrase contra sí mismo o por un convencimiento súbito de entrega.

La candidatura de Henri Falcón lo que ha demostrado de manera fehaciente es que el camino de seleccionar un candidato era el correcto. Falcón ha hecho lo que los demás no tuvieron valor para hacer. Ese mismo gobernador de Lara, por el cual hoy no se puede votar por sus antecedentes chavistas, lo fue de su estado con el apoyo irrestricto de la MUD, lo que muestra una galopante hipocresía. Ese mismo Falcón fue jefe de campaña de Capriles.

Sabemos perfectamente de las condiciones actuales. He dicho en las redes del criterio de Villalba frente a 1952 y del documento de Luis Herrera Campins, desde Múnich, frente a las de 1957. Ahora aquí, los que no son abstencionistas pero se abstienen, callan, no hacen nada, se solazan en el silencio esperando una milagrosa intervención del mundo exterior. Nadie niega la importancia de lo internacional, pero para que respalde nuestras decisiones y presione, no para que resuelva lo que no está en sus manos.

No soy electoralista ni abstencionista per se, pues ambas posiciones irreductibles son sólo muestra de falta de análisis y de incapacidad para fijar estrategias. Estamos frente a una elección cuyas características conocemos, a menos que alguien piense que somos unos idiotas sin remedio. Frente a ellas tengo la convicción de participar. El país no puede pagar los platos rotos de las indecisiones y omisiones de una clase política mezquina. Cumpliré lo que creo mi deber y el 20 de mayo iré a votar por Henri Falcón.

teodulolopezm@outlook.com

Con informaciones de ElUniversal