Entrevista en el programa de Primera Página este 24 de abril

En una magnífica síntesis, con palabras sencillas y precisas, expuso los principales puntos de su programa económico, convocó a un gobierno de unidad y salvación nacional basado en la inclusión sin exclusiones, la profesionalización y la recuperación del país. Dijo que este régimen jugó con la dignidad de la gente, ofreció el cielo y nos conduce al infierno, y rechazó la abstención, que no ofrece sino opciones también caóticas, como la violencia o la intervención extranjera. El pueblo quiere soluciones.      

El programa de gobierno que formulamos busca no solo aliviar las grandes tensiones que hoy padece Venezuela, sino además mejorar las condiciones de vida del ciudadano.

El gobierno nos ha metido en una especie de tragedia generalizada que afecta todos los órdenes, no estamos hablando únicamente del grave problema del hambre y de la gran cantidad de la población que hoy está en condiciones de miseria, la situación política. Son estas circunstancias y muchas otras como la escasez de medicamentos, la situación caótica de los servicios públicos, como la situación de la electricidad en el Zulia, donde pasan 12 horas diarias sin luz, lo mismo ocurre e Bolívar, lo mismo ocurren Lara; el problema del agua, el problema del gas, el problema del efectivo.

Es una cosa que tiene al país en una especie de anarquía generalizada; entonces, ¿qué hacer frente a eso?, ¿nos vamos a quedar inertes frente a la destrucción de Venezuela?. Hay que reaccionar y responder con propuestas y en ese sentido decidimos dar un paso al frente, decirle al país que hay solución a la situación de crisis estructural que vive Venezuela.

Este programa de gobierno, La Gran Transformación, es una respuesta seria al país, una respuesta que atiende al problema principal de los venezolanos que es la economía, la propuesta de la dolarización para debatirla sin complejos.

Nadie puede entender que en el día de hoy, vista la situación de hambre, la situación de calle, de miseria extrema en la que se ha convertido el país y que está golpeando a buena parte de los venezolanos un sector de la política se abstiene de decir nada, sino que en algunos casos llama a la no participación.
La crisis de hoy es la más aguda que halla vivido el país en los últimos cien años, la crisis más compleja que allá tenido ningún país en latinoamérica, y nosotros hemos dado un paso al frente elaborando una propuesta completa.

Proponemos la dolarización porque hay que ponerle un parado al problema del alto costo de la vida, que hoy lo representa el proceso hiperinflacionario que está en curso.

Todo está dolarizado en la práctica, están dolarizados los alientos, la harina pan, el aceite, los cauchos, las baterías, todo está dolarizado menos el salario, por eso es que un trabajador que trabaja 30 días su salario solamente le alcanza para comprar un kilo de queso.

Entonces ¿porqué la dolarización?, primero porque hay que ponerle un parado al proceso hiperinflacionario, rescatar el valor del salario, rescatar la posibilidad de compra del trabajador, generar confianza sobre una moneda fuerte, y garantizar la legalidad de la circulación del dólar y un sistema de conversión donde se puedan habilitar ambas monedas. este es un proceso que se puede dar en seis meses iniciando al comenzar el nuevo gobierno; también hemos planteado.

También hemos planteado la tarjeta solidaria para abordar el tema de la pobreza, el ajuste de los salarios, que tiene que ver con otras medidas complementarias en un programa de estabilización económica que lleve a la revisión profunda de aspectos como el problema de la producción petrolera, la profesionalización, la despartidización de Petróleos de Venezuela, una auditoría a profundidad de PDVSA, las inversiones nacionales e internacionales; el tema de la renegociación de la deuda externa, a los fines de que ese recurso pueda ser invertido en el país.

Sin estar cuadrados en esos complejo de ideologías recurrir al Fondo Monetario Internacional, al Banco Mundial, al Banco Interamericano de Desarrollo, a la Corporación Andina de Fomento, etc.

Iniciar un proceso de revisión de todas esas empresas que fueron expropiadas por el gobierno, para que esas empresas retornen a sus propietarios originales con el acompañamiento del estado venezolano en cuanto a la inversión.

En relación al llamado a la abstención, la abstención no ofrece solución a los miles de personas que están muriendo de mengua por falta de medicamentos, ni a los millones que sufren por el hambre y la falta de servicios, no ofrece una ruta a la tragedia que vive día a día el venezolano. No hay otro camino para salir en paz y democráticamente de la grave crisis que sufre el país que esta ruta electoral.

De ganar la elección me juramentaré ante la legítima Asamblea Nacional.

Reestableceré las relaciones con toda la comunidad internacional, el nuevo gobierno será reconocido por el mundo y será reconocido por el país, más allá de las diferencias, más allá de las visiones. etc. Porque se trata de un nuevo gobierno que enfoque de verdad, que afronte la crisis pero que también reconcilie a los venezolanos y que podamos dejar de lado esta situación de confrontación permanente para poder atender los verdaderos problemas que reclama la mayoría, el problema de la economía y el de los grandes desequilibrios sociales que se viven en el país.

De todas las encuestas la mejor es la de la calle, la gente tiene un sentimiento de frustración y resentimiento con el gobierno. Porque este gobierno ofreció a buena parte de los venezolanos un cielo y les regaló fue un gran infierno. La tragedia de los venezolanos y mayormente de los más humildes, de los sectores excluidos, que hoy son muy vulnerables en relación a tiempos anteriores, es una expectativa de cambio real que busque la reformulación de su vida en función de una necesidad de superación, pero también de tranquilidad y paz.

La propuesta para la solución del país es una Venezuela que funcione, una Venezuela que produzca y una Venezuela solidaria. Esa Venezuela es la que queremos construir y la vamos a construir con el concurso de todos.