Por Luis Martínez

Henri Falcón se ha transformado a pocos días de la elección presidencial, en el punto gravitacional de la opinión política venezolana. Por un lado, el gobierno y su candidato Maduro centran sus discursos y agresivas acusaciones en tratar de vincular a Falcón con el imperio, en desesperado esfuerzo por restarle fuerza al crecimiento imparable de su candidatura. Toman como argumento la propuesta de dolarización de la economía venezolana hecha por Francisco Rodríguez y hablan de soberanía y entrega de esta al imperio norteamericano. Sienten que la política de estímulo al abstencionismo no ha surtido el efecto que esperaban y ahora buscan simbolismos nacionalistas, para tratar de parar el crecimiento sostenido y firme de la candidatura de Henri Falcón.

Por otro lado el candidato Bertucci, viendo que su candidatura llega al techo, le endilga debilidad al voto definido por Falcón y extrae argumentos inverosímiles para tratar de sostener una teoría en la que, el candidato que tiene aproximadamente el 43% en todas las encuestas, tendría que apoyarlo a él, que no llega al 10%.

Débil argumento que sus asesores deben revisar y, si realmente piensan en Venezuela y quieren acabar con el hambre que sufren los venezolanos, deberían dar un paso al frente y apoyar de una buena ves la candidatura de Falcón”

Y por último, los partidos de la Mud que agrupados en el abstencionismo y desenfocados en su estrategia política, han lanzado feroces y agresivos ataques a la candidatura de Henri Falcón, procurando imponer sus criterios, sin importarles el deseo y aspiración que tiene el pueblo venezolano de salir lo más pronto posible de este gobierno por vía democrática, constitucional y electoral.Sostienen buenos argumentos para diagnosticar la situación del país, pero ilusas y débiles propuestas para salir del régimen.Por la incertidumbre de su propuesta salidistas, se ha producido una creciente migración de electores dispuestos a votar por la candidatura de Falcón, además del apoyo de importantes dirigentes nacionales, medios, de base y diputados de sus propios partidos.Ahora, atacan agresivamente a la figura de Falcón, con la esperanza de que la abstención ponga a ganar a Maduro, pues creen que con su derrota, ellos volverán a tomar la vanguardia y protagonismo del proceso político del país. Eso lo que muestra es la mezquindad y egoísmo que prevalece en una clase política que ha dilapidado en varias oportunidades el rol protagónico y apoyo que les dio el pueblo venezolano en anterior oportunidad.

A pocos días de la elección presidencial, los desaforados ataques del gobierno y la vanguardia abstencionistas, unidos en un solo propósito en contra de Falcón, solo lograra un mayor crecimiento de su candidatura y ampliar las posibilidades de triunfo. La Venezuela productiva, emprendedora e innovadora tendrá a Falcón presidente.

Fuente: TalCual