Fracasa promesa del “milagro económico” de Maduro para Venezuela

Nicolás Maduro fue juramentado como presidente de la República el 19 de abril del 2013 ante la Asamblea Nacional. El resultado de su política económica desde que ganó las elecciones hace cinco años derivó en hiperinflación, caída de la producción petrolera, escasez, devaluación, recesión y default. Mientras que las proyecciones para finales de 2018 no son nada alentadoras.

Por Ahiana Figueroa

Desde que el presidente Nicolás Maduro asumió el poder en 2013, el deterioro del país se ha acelerado. Eso lo demuestra la pérdida de 30% de la economía venezolana y en los resultados de su política que muestran indicadores en rojo al igual que el color que caracteriza al partido de gobierno.

Maduro prometió “un milagro económico”, pero luego dejó en manos de la divinidad la suerte del país al señalar en un discurso ante la Asamblea Nacional su famosa frase “Dios proveerá”. Tras cinco años de gestión, Venezuela en abril de 2018 presenta dos importantes hechos inéditos en su historia: Hiperinflación y caída de la economía por cuatro años seguidos llegándose a catalogar la crisis en la cual se encuentra como la gran depresión económica.

Durante su administración se evidencia además el desplome de la producción petrolera la cual hoy en día se coloca a los niveles de 1940, con unas refinerías que operan a 30% de su capacidad, baja inversión, el éxodo de los trabajadores de la industria y el arresto de ejecutivos y altos gerentes por corrupción.

Hoy en día sobre el gobierno de Maduro pende además la amenaza de un embargo petrolero o sanciones adicionales de otro tipo. En medio de todo ello, otro hecho inédito ocurre durante su gestión: el default o impago de bonos de deuda externa tanto de la República como de Pdvsa, el cual deja al país al borde de una demanda internacional sin precedentes por parte de los acreedores y colocándolo posiblemente en la mira de los llamados “fondos buitres”.

Llega la hiperinflación

El alza de la inflación en la economía impacta en el poder adquisitivo de los venezolanos, quienes sufren de un elevado y constante incremento en los precios de los bienes y servicios que a marzo de este año alcanzó una tasa anual de 8.878%, según los cálculos de la Asamblea Nacional.

La hiperinflación se adueñó del país al evidenciarse tasas mensuales por encima del 50% desde noviembre de 2017. Los economistas advierten que las causas obedecen a la monetización del gasto público, lo cual ha elevado la liquidez a la también cifra histórica de 457 billones 155 mil 332 millones de bolívares.

Desde la asunción de Maduro a la presidencia del país, la liquidez monetaria aumentó 59.627% cuando este indicador cerró el 19 de abril de 2013 en Bs 765 mil 407 millones. El director de Ecoanalítica, Pedro Palma, recordó que la entrega de recursos por parte del Banco Central de Venezuela (BCV) a Pdvsa se incrementó 11.900% o 115 veces en tan solo un año.

“El financiamiento monetario a empresas públicas ineficientes ha tenido impacto significativo en la inflación. A lo que se suma la escasez de oferta y de servicios y un sector privado víctima de expropiaciones y de los controles de precios y de cambio”, dijo Palma.

La economía venezolana -por su parte- se contrajo 35% entre los años 2014 y 2017. Proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de la Cepal dan cuenta de una caída de 15%  y de 8,5%, respectivamente, del Producto Interno Bruto del país para finales de 2018.

Estos resultados se evidencian en el cierre de empresas y en la escasez general de bienes. Además en la disminución de la producción petrolera de Pdvsa en 1,2 millones de barriles diarios desde 2013.

El desplome de la producción de crudo se aceleró además desde diciembre de 2017, al evidenciarse una perdida de 300.000 bd en tan solo tres meses cuando en todo el pasado año la disminución fue de 649.000 bd.

Las sanciones individuales y financieras de Estados Unidos hacia el gobierno de Maduro, complican el panorama económico del país debido a que el gobierno no tomó las previsiones necesarias para enfrentar una caída de ingresos en divisas. La posibilidad de un embargo petrolero a Venezuela sería además catastrófico para la economía.

“El gobierno no ha estado ni está preparado para una sanción de este tipo. No entiendo la actuación del Ejecutivo desde que se iniciaron las sanciones hace siete meses (…) No hay nuevos financiamientos de países como China e India.Todas las señales que el gobierno ha dado es que no estaba preparado, tiene un recorte muy fuerte en las importaciones y una caída súper fuerte en la producción petrolera”, afirmó Alejandro Grisanti, director de Ecoanalítica.

Los esquemas

Desde el año 2003 y hasta este 2018, los gobiernos de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro experimentaron con ocho esquemas cambiarios con el objetivo de “pulverizar el dólar paralelo”, de esos, cinco sistemas fueron implementados por el actual mandatario: Sicad 1, Sicad 2, Simadi, Dicom y nuevo Dicom.

Los objetivos de estos esquemas no fueron la estabilidad en el precio del mercado paralelo ni la asignación de mayores divisas. En la actualidad el llamado dólar negro se coloca 10 veces por encima del dolar oficial de 59.500 bolívares por dolar (precio de la novena subasta del Dicom).

Mientras que el sector privado recibió en promedio a través de los sistemas oficiales de divisas $5,4 millones diarios durante 2017, tras recibir $17,9 millones en 2016 y $48,8 millones por día en 2015. Entre enero y marzo de 2018 apenas se han asignando diariamente la cifra de $4,6 millones.

En lo social

La caída en el poder adquisitivo de los trabajadores debido al proceso hiperinflacionario obligó al gobierno a incrementar los subsidios. Sin embargo, analistas advierten que los bonos no llegan a la población más necesitada sino a los partidarios del oficialismo tras la obligatoriedad de registrarse y obtener el carnet de la patria.

Los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap) creados por Maduro no han podido contribuir a mejorar el ingreso de la población, afectados por la inflación, ni ha sacado de la pobreza a una buena parte de los venezolanos.

La Encuesta sobre Condiciones de Vida en Venezuela (Encovi) realizada por las principales universidades del país y presentada en febrero de este año, refirió que 61,2% de la población se encuentra en situación de pobreza extrema y solo entre 2016 y 2017 creció 10%.

Medidas

Analistas han señalado que buena parte de la crisis económica obedece a decisiones tomadas durante la gestión de Hugo Chávez, pero que el presidente Maduro no ha ejecutado las medidas necesarias para estabilizar los indicadores. Esto a pesar de todo contar con los instrumentos legales más amplios de los que tuvo Chávez: Leyes habilitantes y nueve decretos de emergencia económica.

Desde enero de 2016 y para evadir la necesaria aprobación de la Asamblea Nacional de mayoría opositora, el gobierno emitió el primer decreto de emergencia económica que fue rechazado por el Parlamento, pero validado por el Poder Judicial, dominado por el Poder Ejecutivo. Este instrumento le ha permitido reformar y crear leyes a su antojo, pero sin resultados positivos para la economía.

“La culpa no es solo del presidente Maduro, todo viene de una mala política económica desde hace 15 años. No hay que olvidar la solicitud de Chávez del millardito que se retiró de las reservas internacionales para financiar proyectos del gobierno y, de la reforma a la Ley del BCV que dio paso al nivel óptimo de reservas internacionales y al Fonden a donde fueron a parar 120.000 millones de dólares. También debemos recordar el inmenso gasto público que se hizo en 2012 durante la campaña electoral. Esto fue el comienzo de la debacle de la economía. Muchos de nosotros lo advertimos, esto se veía venir”, afirmó el economista Pedro Palma.

Pero el jefe de Estado ha tomado medidas. En los últimos años arreció la fiscalización y los controles, ha obligado a los comercios a rebajar los precios hasta en 70%, devaluado la moneda, aumentado el salario mínimo en 21 ocasiones, vendió refinerías de Pdvsa, hipotecó Citgo y adoptó un exótico criptoactivo como el petro el cual se convirtió en el primero en ser respaldado por un Estado soberano y prontamente sancionado por EEUU.

 

Las cifras a 5 años 

8.878% la tasa de inflación anual a marzo de 2018. La variación del índice al cierre de todo 2013 fue de 56,1%.

13,2% es la caída de la economía al cierre de 2017, de acuerdo a estimaciones de la Asamblea Nacional.

3.170% fue el incremento anual de la liquidez monetaria del BCV a comienzos de abril. Analistas sostienen que la liquidez no solo aumenta, sino que la velocidad con la que crece alcanza nuevos récords cada vez.

9.823 millones de dólares es el monto de las reservas internacionales del BCV al 16 de abril, lo que refleja una disminución de $16.712 millones desde el 19 de abril de 2013 cuando se ubicó en $26.535 millones.

160.000 millones de dólares es el saldo de la deuda externa con diferentes actores.

3.000 millones de dólares es el monto de los pagos atrasados por intereses de bonos de deuda externa de la República, Pdvsa y Elecar desde noviembre de 2017.

1,5 millones de barriles diarios es la producción petrolera, de acuerdo a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Lo que refleja una caída de 44% en comparación de la cifra de 2013 de 2,7 millones de bd de crudo.

25.000 trabajadores de 130.000 han renunciado a Petróleos de Venezuela desde noviembre de 2017 por bajas condiciones laborales y salariales, según fuentes sindicales.

60% de las exportaciones petroleras se destina a Estados Unidos. Entre 2013 y 2014 se enviaba 40% del total.

11.900 millones de dólares es el monto de las importaciones al cierre de 2017, de acuerdo a estimaciones de Ecoanalítica. Para el año 2014 el monto se ubicó en $47.500 millones.

26 bolívares por dólar era el precio del dólar paralelo en 2013, en la actualidad ha llegado hasta 600.000 Bs/$.

8.000 empresas han cerrado en los últimos años, según Consecomercio.

45% de los venezolanos comen menos de tres veces al día, de acuerdo a la última encuesta de Delphos.

Fuete: ElEstímulo