Esta semana habrá que tomar la decisión final. Votar le enreda el papagayo al gobierno. Es un día que bajo ninguna razón podemos dejar pasar y quedarnos cruzados de brazos

Por Oscar Arnal

Cuando no se respetan: el espíritu de la Constitución, la autonomía de los poderes, los derechos humanos, la profesionalización de los militares, la alternancia y la libre soberanía popular, se pierde la legitimidad. Y una simple elección además plagada de ventajismo y coerción, vote el número de personas que lo hagan, no les servirá para recuperarla. La democracia es mucho más que la existencia de un hecho electoral.

Lo definitivo es que por más viciados que estén estos comicios, son un gran chance para voltear la tortilla. Y la última oportunidad de una salida electoral.

En el 52 los dirigentes de AD en el exilio, a los cuales les habían ilegalizado el partido, se pronunciaron por la abstención, pero el pueblo salió a votar en masa y a derrotar a la dictadura, a la cual se le complicaron las cosas, se vieron en la necesidad de modificar los resultados y montar a los ganadores por la fuerza en un avión para sacarlos a Panamá. En los años 60 y hasta la pacificación de las guerrillas que logró Caldera, la extrema izquierda estuvo llamando reiteradamente a la abstención, y esas elecciones fueron de las más concurridas en la historia nacional. Chávez al salir de la cárcel también clamó por la abstención, y tuvo que cambiar el rumbo para hacerse con el poder. En el 2005 la oposición se decantó por la abstención y le entregamos al gobierno el Parlamento y la designación de los poderes. No se puede caer en el mismo error. La abstención solo ha servido para ceder espacios.

Lo que deberían hacer los gobiernos extranjeros es desconocer de una vez por todas a Maduro y retirar a sus embajadores. Una interpretación cabal de la Carta de la OEA y de la Carta Democrática Interamericana debería conducir a que los gobiernos que se convierten en autocracias tengan que ser desconocidos, junto a aquellos que derroquen a democracias para instaurar dictaduras. A su alrededor se debe crear un cordón profiláctico o sanitario que los aísle del mundo internacional.

Esta semana habrá que tomar la decisión final. Votar le enreda el papagayo al gobierno. Es un día que bajo ninguna razón podemos dejar pasar y quedarnos cruzados de brazos. Hay que votar contra el gobierno. Todos contra Maduro. Y el opositor que le puede ganar es Falcón.

Fuente: El Universal